¿CAMUFLAJE o CAMO? El estampado que se viene.

Cuando hablamos del estampado camuflado, no sólo la historia de donde viene es interesante, sino también el por qué de su vuelta en el 2019.

Hay una tendencia macro, que abarca más disciplinas que sólo la moda, que casualmente se denomina estrategia-camo.

Socialmente, estamos en un período en que se encuentra latente un sentimiento y entendimiento a través del: “yo sé que vos sabés que yo sé”.

A esta línea de pensamiento indirecto se la denomina camuflaje.

Si pensamos en situaciones sociales y culturales en las que sucede esta comprensión tácita entre grupos pares y dispares, en que las cosas no se expresan directamente, más bien se dan por sabidas de antemano… los ejemplos que se nos ocurren son miles.

¿Por qué pasa esto? Porque la globalización es parte de esta conexión mundial en donde todos somos cada vez más iguales en nuestra individualidad única.

En donde todos pertenecemos a una categoría o grupo sin importar en qué parte del mundo nos encontramos.

Este camuflaje social se refleja en moda, pero no podemos limitarnos a sólo encontrarlo en los estampados.

Su origen nos remite a la Primera Guerra Mundial, en donde ya el uso del famoso trench era parte de una estrategia de camuflaje.

Entonces, su origen está vinculado a los uniformes de guerra.

Pero, debemos tener en cuenta que recién en los años 60s, el estampado camuflado como tal comenzó a ser parte del street-style de la época (momento en que su función había quedado desactivada por el gran avance tecnológico).

En el 2019, el camuflaje es parte de una manera de vivir bajo ese lema/trabalenguas ya mencionado.

También, hay una necesidad social de pertenencia a grupos y a una estructura en medio de tanto caos, por ende todo lo que nos remite, en moda, a uniformes sigue siendo importante en este año.

El camo lo podemos reflejar de dos maneras muy distintas a la hora de vestirnos:

1) Eligiendo el clásico estampado en tonos verdes y marrones (o incluso en otros colores más jugados como azules, rosados y lilas).

DE DÍA:

Para día recomiendo usarlo en pantalones con remeras básicas, sweaters y tapados oversize (dejá que la protagonista sea la prenda estampada).

DE NOCHE:

Y, para noche, hay más posibilidad de diversión: combiná una mini estampada en camo verde o marrón con una blusa de seda negra traslúcida, unas botas abuchadas a media caña y un sobretodo de vinilo o cuero XL.

2) La otra forma de usar el camo no es tan literal.

La clave se encuentra en usar el mismo color de pies a cabeza (si es un nude similar a tu color de piel, mejor!).

La importancia en estos outfits está en la diferencia de texturas y morfologías que van a permitir que una prenda se distinga de la otra pero, a su vez, se genere una confusión de dónde comienza una y dónde termina la otra (todo esto, gracias al uso del mismo color de pies a cabeza).

By @onlyjustmaria

Tags: MODA