¿Viaje a AUSTRALIA? Esta es una guía completa para recorrer este destino paradisíaco

Todos los datos de las ciudades más importantes de Australia


Volamos a Australia para empaparte de todos los lugares que no te podés perder. ¡Anotá!

Un viaje largo que sin dudas vale la pena. Ubicada en la otra punta del mapa y repleta de lugares imperdibles, Australia resulta inabarcable.

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Sin embargo, acá les dejo mis hallazgos y lugares favoritos de un destino que vale la pena conocer.

 

SYDNEY

Es una de las ciudades más cosmopolitas de Australia y hace sentir a quien la visite como en casa.

La imponente Sydney Opera House, con su diseño innovador representando velas de un velero es el símbolo más poderoso de la ciudad junto con el puente Harbour Bridge.

Al ser una ciudad costera (como la mayoría de las ciudades de Australia) el centro es el puerto Circular Quay, que funciona como punto de encuentro, llegada y salida de todo tipo de transporte.

Cerca se encuentra el primer asentamiento europeo en la isla y barrio colonial llamado The Rocks, muy lindo para recorrer, y los alucinantes Royal Botanic Gardens, unos jardines mágicos, de cuento, realmente imperdibles.

Desde Circular Quay se puede cruzar a conocer el zoológico Taronga Zoo y disfrutar de vistas increíbles a la Opera House. ¡Vale la pena el viaje!

Otro puerto de Sydney es Darling Harbour, ubicado en una zona muy linda de la ciudad, con uno de los acuarios más increíbles del mundo y un Hard Rock Café perfectamente ubicado para hacer una parada en medio del paseo.

Para compras, lo ideal es caminar por Pitt Street y George Street, las calles donde vas a encontrar todos los locales.

El Queen Victoria Building es un shopping imperdible, de calidad, y con una arquitectura clásica y elegante.

Para los amantes de la ropa vintage, el Newtown es un barrio muy particular, de otra época, donde vas a poder encontrar todo tipo de antigüedades.

Otro must de Sydney es ir a la popular playa Bondi Beach.

Podés caminar el sendero que recorre la costa y te lleva hasta Bronte, pasando por las playas Tamarama y Coogee, donde es un obligado brunchear o tomar un riquísimo Flat White (¡atención las amantes del café! Así se conoce en Australia al café con leche) en el lindísimo resto Coogee Pavilion.

Para comer, Sydney ofrece comida para todo tipo de gustos.

Una pizzería con onda es Frankie’s Pizza y un programa imperdible es visitar la Sydney Tower, una de las torres más altas del hemisferio sur y su restaurante giratorio en el último piso.

Sydney es conocida también por sus rooftops.

Dos de mis preferidos son Hacienda Sydney y Café Sydney con vistas al Harbour Bridge.

Para las fanáticas del chocolate, en su paso por Australia no pueden dejar de probar las galletitas Tim Tam ¡son un clásico! y se consiguen súper fácil en cualquier supermercado.

En el barrio Alexandria se encuentra The Grounds: un espacio gastronómico con productos 100% orgánicos, distintas opciones de comida, pastelerías y mercados con granja y huerta propia.

Acá vas a poder probar comida local como lamingtons o fish and chips en su mejor versión.

 

MANLY

Desde Circular Quay tomas un ferry y llegas a la península de Manly, la preferida por los argentinos que se radican en Australia.

Manly tiene un carácter descontracturado y surfista que lo identifica. Para los amantes de este deporte Manly Beach es ideal y desde donde pueden disfrutar un amanecer único.

Recomiendo hacer el camino llamado Cabbage Tree Bay Coastal Walk que te lleva hasta Shelly Beach y ahí desayunar o almorzar en The Boat House, un bar muy lindo sobre la playa.

A la tarde, podes cruzar a la bahía The Office que regala atardeceres inolvidables.

La calle principal de Manly es la peatonal conocida como The Corso, con bares, supermercados, locales y cafés.

A la noche un buen programa es comer en el restaurant del Hotel Steyne, y los domingos a la noche disfrutar de un show de reggae con bandas en vivo (Un gran dato: los lunes se paga la comida mitad de precio).

Vale la pena conocer el lindísimo café Hemingway Manly y el restaurante Daniel San, con comida asiática y hamburguesas.

 

EAST COAST & BYRON BAY

Desde Sydney hacia el norte la East Coast ofrece un sin fin de playas y rincones dignos de visitar.

Mis paradas preferidas son Port Stephens, Seal Rocks, Coffs Harbour y Byron Bay, un pueblo con una impronta única y definida.

Byron impone una manera de vivir alternativa, hippie, juvenil y relajada. Ideal para los amantes del surf, los deportes acuáticos, yoga y skate.

El paraíso para los fanáticos de la comida vegana y orgánica, que no pueden dejar de visitar el Farmer’s Market los jueves a la mañana y desayunar un clásico Flat White, Avocado Toast o el Açai Bowl, la especialidad del lugar.

Las playas principales de Byron son Main Beach, The Pass, Broken Head y Wategoo’s, paradisiacas e ideales tanto para principiantes como para expertos surfistas.

La vida social y cultural es muy activa con bares, festivales de arte y música como Falls Festival o simplemente a diario en las calles o en la zona frente a Main Beach.

Byron Bay es el pueblo más al este de Australia y su faro, conocido como Light House, es el más luminoso. Si viajas entre junio y noviembre vas a tener la suerte de ver la migración anual de ballenas.

Para la noche, salir a Cheeky Monkeys Bar es muy divertido. Para los que busquen hospedaje, el Hostel Arts Factory es muy canchero y tiene mucho movimiento.

 

GOLD COAST, BRISBANE & SUNSHINE COAST

Desde Coolangata hasta Brisbane se encuentra la gran Gold Coast.

Esta región dorada es uno de los destinos turísticos más importantes de Australia y se caracteriza, además de sus playas, por sus parques temáticos y acuáticos como Sea World, Wet n’ Wild y Dreamworld.

Es una ciudad moderna, internacional, de gran similitud a Miami. Tiene el edificio más alto de Australia, el Q1, digno de conocer.

Los imperdibles: Surfers Paradise, con las mejores olas del mundo, y un recorrido hacia el interior para visitar parques nacionales como Lamington, Border Ranges o las espectaulares Minyon Falls.

Brisbane es la sofisticada y moderna capital de Queensland. La combinación perfecta entre cultura y aventura.

Lo más lindo para hacer es visitar el puente Story Bridge y caminar por South Bank.

Para los amantes del arte, GoMA es la galería de arte contemporáneo más importante de Australia y está en esta ciudad.

Para los amantes del diseño, el mercado Collective Market en la zona de Stanley Street Plaza es un gran programa para conocer y comprar ropa de jóvenes diseñadores emergentes.

En cuanto a aventura, en Brisbane se destacan sus parques, el rio y la reserva de koalas más antigua y grande del mundo, el Lone Pine Koala Sanctuary.

La Sunshine Coast va desde Brisbane hasta Noosa Heads. Noosa es un pueblo playero, de estilo elegante y glamoroso.

Un paraíso con turismo internacional, de calidad. Vale la pena visitar sus paradisíacas playas como Main Beach y caminar por Hastings Street.

Su principal atracción es el Parque Nacional de Noosa, el más visitado de Queensland, con flora, fauna, caminos y paisajes inolvidables.

Al norte de la Sunshine Coast, recomiendo dos programas.

El primero, volar a Cairns para ver la gran barrera de coral, la más importante del mundo, donde vas a poder hacer snorkel y buceo.

El segundo, viajar a Airlie Beach y quedarse dos o tres días para visitar la Whitehaven Beach, sin dudas una de las playas más lindas del mundo.

 

MELBOURNE

Melbourne es una obra de arte en sí misma.

Sus particulares calles, colmadas de artistas callejeros, su espíritu libre, y la calidad de la arquitectura, gastronomía y diseño la convierten en la segunda ciudad más importante de Australia.

Recorré cada uno de sus rincones y disfrutá del medio de transporte más importante de Melbourne: el tranvía. Una pintoresca manera de recorrer la ciudad.

Federation Square es el centro de Melbourne con bares y restaurantes con vistas al río Yarra y la belleza de la estación de tren Flinders Street Station.

En frente se impone la torre Eureka y su mirador, donde vas a disfrutar unas vistas impresionantes de toda la ciudad.

A pocas cuadras y en medio de la ciudad, Melbourne te da la posibilidad de perderte entre la naturaleza de los Jardines Botánicos Reales, ya sea para pasear caminando o en bici, practicar algún deporte, hacer un picnic y poder disfrutar de uno de los espacios verdes más lindos de Australia.

Esta ciudad ofrece variadas actividades culturales.

La National Queen Victoria Gallery es el museo más importante de Melbourne y la entrada es gratuita.

Otra opción gratuita es Ian Potter Centre,con exposiciones muy interesantes. Para los fanáticos del mundo digital está el museo Australian Centre for the

Moving Image (ACMI) en Federation Square.

Sin embargo, el arte se respira en las calles de la ciudad gracias al arte callejero, principalmente en las calles Hosier Lane y Rutledge Lane.

Una joya arquitectónica imperdible es la espectacular biblioteca Victoria Library, su cúpula y a pocos metros se encuentra el Queen Victoria Market, donde los miércoles a la noche hay market night, y de donde no te podés ir sin probar un bratwurst.

En cuanto a barrios, mis elegidos son Fitzroy y Collingwood.

Tienen una onda bohemia y juvenil. Un avocado y haloumi toast en Grub Food Van y un helado en Gelato Messina son obligatorios.

Si tenés varios días para recorrer la ciudad, un paseo por Chinatown puede ser un programa divertido.

Melbourne te ofrece un sinfín de destinos a pocos minutos.

Yo les recomiendo tomarse un tren a Brighton Beach y recorrer el barrio que es muy pintoresco, con los famosos bathing boxes.

La Philip Island, ideal para entrar en contacto con la naturaleza, ver animales como pingüinos, delfines y ballenas.

Y la última y más importante: alquilar un auto, hacer la famosa Great Ocean Road y disfrutar de un amanecer diferente frente a los imponentes Doce Apóstoles.

¡Bienvenidos a Australia!

Fotos: Google Images.


angie gandara

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